martes, 16 de febrero de 2010

ANECDOTARIO 4



EL FELÓN ARREPENTIDO

El dolor que puede sentir el mejor amigo al saber que su copatriota de guerras y aventuras oportunistas le ha jugado una mala pasada con la mano acusadora es casi similar estar sometido a una tortuosa interrogación para redimir las culpas de tus palomilladas en el colegio ante un flacuchento narizón que tienes como director pedagogico. Bien lo decía el filosofo amarillista Amadeo Aquino: "No hay dolor más humano que la traición a espaldas". Si bien podemos recordar un poco de su pasado diriamos que este pobre ser rollizo y mofletudo sufrio la traicion en carne propia durante su estadia como docente en la prestigiosa "Escuela" SAHlesianos. La envidía puede ser un ente favoritario en este tipo de jugarretas de mal gusto. Pero sinceramente yo no creo que lo que haya hecho mi amigo ese veintidos de mayo haya sido una mera coincidencia con la aversión hacia mi persona (Qué clase de ignorante podría tener por lo menos una pisca de envidia ante mí) Mas bién mi hipotesis se va hacia este campo inhospito llamado "Líbrame del mal" (Que quiere decir: Yo no conosco a este tipito malcriado que anda gomeando a sus profesores con objetos rusticos) o quizás la suerte este conmigo y lo que haya querido hacer este caballero no sea otra cosa que me alargen la vaciones y que tenga una anecdota entre bruces para que nazca en mí ese espiritu quijotesco.

Esta es la historia que tambien podría tener un titulo más apropiado como "La proeza" o "El inverosimil arte de lansar tizas". Aunque son titulos menos gastados he decidio tomar a rienda suelta este caso de cuando los amigos te traicionan. Hoy en día dentro de la alegoría de la palabra amigo esta la traición. Amigo que no te flagela una vez no es tu amigo. Asi que preocupate. Pero con esto no quiero decir que tu amigo pueda darse el lujo de joderte la vida hasta en la tumba. Ese ya no es tu amigo, ni tu enemigo, en verdad ya no tiene calificativo.

La anecdota se remonta hacia los días marianos del 22 de mayo. En el reclusorio SAHlesianos (Colegios ya no hay) Un mediodía caluroso, propicio para la palomillada. Que como ustedes ya saben, vive dentro de mí. Gente abarrotada en las tribunas, la pasión de los vandalos se hace notar a simple vista. Comienzas a lanzar piedritas a los más chiquitines de la primaria. Los profesores se hacen los de la vista gorda, algunos, como Toribio Yankee no paran de reirse como autistas. El gallito de pelea, pero que no tiene el pico de navajero salta a la tribuna y amenaza con castigar a los energumenos irrespetuosos. La historia transcurre normal a partir de ahi. El ambiente se transforma en sereno, sobrio y sin una pizca de enardecer los animos. Hasta que ocurre lo inesperado. Maldita sea, estoy sentado en una de las gradas de la tribuna y una fuerza sobrenatural hace que mi mano comience a moverse con la agilidad que uno lo mueve al ver una pelicula lujuriosa. Yo no quiero hacer nada, pero esta especie de fuerza magnetica me lleva a cometer la mas grande de la proezas que hayan existidos durante los ultimos lustros en este reformatorio-casa de estudios. Mis cinco dedos de la furia cogen desesperadamente un pedazo de estuco que esta por desprenderse de la pared. Lease comunmente tiza. Es un pedazo considerable, lo suficiente como para desatar en lagrimas al destinatario de tal salvajada. Comienzo a hacer saltar el pedazo de tiza blanca en mis manos cual si fuera un caputo tostado. El caputo comienza a quemar y tengo que lanzarlo para no calcinarme las manitos. Mi cabeza gira como el exorcista y mis ojos saltones divisan con profundidad la cara del cacheton sin gracia que anota algo sin importancia en su pequeño diario verde. Ahi está el profesor extraño, un gordito malévolo que profeza las teorias logaritmicas por todo el mundo, el cacheton sabrosón que crea jitasos reggaetoneros mensualmente en compañía de los otros profes con flow. No podía creer el rencor que se generaba en mí en esos instantes, quería a toda costa lanzar ese pedazo pastoso hacia el inflado cuerpo del docente que mira la cara de sus alumnos inadverditamente. Quizas sin saber que el futuro le trae una mala pasada y que debe ponerse a salvaguarda por que esta en la mira de un nuevo atentado terrroristico. El desalamado de Ajotaerre Vin Laden (yo) quiere tirar al suelo una de las mas grande potencias arquitectonicas de todos los tiempos. El colosal cachete de ese individuo. Sin dudarlo arrojo el objeto que tenía entre manos, queriendo simplemente que le caiga en la pierna o en el peor de los casos en la pechuga. Pero no es así. Con el destino no se juega y el estuco de grande proporciones le cae de lleno en el pómulo derecho. La víctima toma su rostro y parece que quisera convulsionar. Despues de un rato comienza a llorar pensando que se ha quedado invalido y que le tendran que hacer un transplante de rostro (Si yo fuera él, qué feliz me sentiría, agradecería el milagro que estaría por producirse - transplante de rostro- !Magnifico! voy a ser otro) Parece que a este estralopitecus que tenemos como profesor le decepciona la idea de cambiar de canon. No entra en su tullida cabeza tener otro rictus y que ya no lo podamos reconocer a simple vista. Lo más probable es que su mujer- si es que tiene- lo vote de su casa confundiendolo con un vendedor de enciclopedias o un repartidor evangelico del atalaya.

El viento produce un sonido caracteristico al golpear a alguien. Amadeo Aquino gira los ojos para ver al desalmado que ha osado jugar con sus sentimeintos. Atina primero en llamar al que se rie espontaneamente. Un blanquiñoso amanerado es confundido con el gestor de este deshonesto acto. Todos sus amigos lo defienden y yo me muerdo las uñas y la carca y la piel y los nervios y los huesos del dedo. Atrás mio estaba un crespito reilón que sin dudarlo mueve sus dedos lentamente, estira el índice y apunta sin ningun escrupulo contra mi persona. Yo giro para ver a quien pertenece ese desafiante dedo que me acusa sin medir las consecuencias. !Oh! sorpresa, es belezeta. Ya vas a ver chiquillo encarrujado que conmigo no se juega- pensé quizas en esos momentos. No bajaba el dedo, se había mimetizado en ese instante desleal. Esta escena me hace recordar a la magnifica providencia de Dios ante Pedro. Claro yo nunca voy a ser Dios, pero no encuetro otro simil mas universal que ese.
- Belezeta, en menos tiempo de que termine de llorar Aquino tu me habras traicionado-le digo.
- No Ajotaerre, yo jamás te traicionaría.
Acto seguido el gallo sin pico de Jhony el Phony es advertido por la multitud errante de que ha sucedido un acto mortifero de parte de la tribuna contra el profesor. Amadeo se queja y me pone como principal y unico gestor de este acto. Me obligan a bajar las gradas y la gente esta en silencio. Amadeo me revisa la cabeza pensando que quizás yo soy el niño de la pulicula "La profesía"- pero en versión bronceadito- y se da por satisfecho al no encontrar el simbolo del 666 en mi testa. Pero sigue teniendo sus dudas de que en alguna parte de mi osamenta oculto este diabolico simbolo. Me voy llendo por el sendero de la mala vibra rumbo al designio del infortunio. Belezeta sigue con el dedo estirado. Amadeo no para de llorar. Es ahi cuando Belezeta se da cuenta de su traición y suelta por sus pecositos cachetes una brisa de dolor humano.
- Tú eres amigo de ese tipo- le interroga Chemo Calderón.
- No, juro que no lo conozco- responde.
- Yo te he visto caminar con él e inventar prosas sátiras para nosotros- le reprime el pedagogo Alex Barboza.
- No, juro que no lo conozco.
- Tu eres el discipulo de la palomillada igual que él- le dice furibundo El Oscuro
- No, juro que no lo conozco.

EL calvario, producto de las cosas sin medida, es azaroso e insoportable en tanto calor. Tendré que esperar a que terminen los deportes. Minutos antes que venga El Phony llega Toribio Yankee con unos zapatos de skater y me mira con una sonrisa zocarrona. Es 22 de mayo, aunque en Perú cualquier día es digno para no hacer nada, y en el colegio estamos en actividades por que el 24 es el día de la madre de los SAHlesianos. El phony llega sin contemplaciones y me obliga a traer mi agenda. Amadeo se aparece y aprovecho para pedirle unas disculpas que mas saben a "Ya deja de llorar cachetón infame" Él acepta mis disculpas pero advierte que si no me suspenden se largará del colegio. Para lo que vales -pienso.

Subo al salón donde supuestamente adquiero conocimientos y al entrar la gente me aplaude. !Heeeeeeeeerooooeeeeeeee! vociferan hasta mis enemigos publicos. Un poco más y me cargan y me pasean como procesión por todos los rincones de esta casa del saber. Al fondo del salón esta Alex Chuk Barboza que se tapa la boca con una mano por que seguramente se esta matando de la risa (jijiji) Me felicitan- no me siento orgulloso- y sigo mi camino para sacar mi agenda. Bajo las escaleras y todavía escucho en el salón una barra portentosa que exclama mi nombre con profunda devoción. El Phony me expulsa un día. Cojo mi papeleta y me voy a celebrar el alargamiento de vacaciones. Llega la salida y la gente me pide que les muestre mi diploma de honor al merito por mi virtuosa participación en la semana jubilar de la virgen. En la papeleta me gustaría que fuera otra cosa que caresca de sentido.


Por su muy distinguida labor como revolucionario de las materias estudiantiles es usted acreedor a un día de descanso y una medalla de oro. Pierda cuidado por que guardaremos el pedaso de tiza en una cajón de los recuerdos mas gratos de la institución. Por esto y muchas cosas más es usted declarado "La quinta espada" de la sociedad.


Sonaría muy bufonesco e insensible pero se puede negar que la escolaridad peruana esta en declive y que necesita urgente un cambio radical. Belezeta no se apareció por ningun lado. No lo volvi a ver hasta cuando llego el dia de la procesión. Pero me contaron que pocos minutos despues de su traición se fue atribulado a su casa y se arrodillo en la azotea para pedirle perdón al Jefe de las palomilladas, Snoopy.

Años despues nuestra amistad se fortalecería y viajariamos a Vilcashuaman para presentar un proyecto de FENCYT y tambien seriamos invadidos por las erotomanias y travesuras propias de la pubertad en el Hotel Riviera. Nada puede compararse a esos años mozos que pase con él. Por eso y por muchas cosas más ven a mi casa esta navidad. No, no esa es una canción. Pero igual, puedes venir en navidad y en año nuevo, y en el día de los inocentes, y en bajada de reyes, y en carnavales y en semana santa y en el cumpleaños de Rosendo Cruz y en la fiesta de SAH, y en mi cumpleaños y hasta en mi desayuno numero 2000. Por que mi casa, es tu casa.

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